La profesionalidad de los miembros de la Benemérita ha vuelto a quedar resaltada en la actuación de dos agentes almerienses durante una reyerta multitudinaria.
AEGC quiere hacer pública la grave situación acontecida en la tarde de este viernes durante la prestación de un servicio de custodia de un inmueble intervenido por un delito contra la salud pública (tráfico de marihuana) en la localidad almeriense de Vícar.
Mientras dos guardias civiles realizaban labores de vigilancia y custodia en el Barrio de Archilla, se desencadenó una multitudinaria reyerta ocasionando la alteración del orden público. En esta reyerta se vieron involucradas cerca de medio centenar de personas y un individuo procedente de un domicilio anexo, lo que apunta a que podríamos estar ante un conflicto entre clanes relacionado con la actividad investigada.
A pesar de la abrumadora desproporción numérica y del riesgo existente para la integridad física de los dos agentes, máxime cuando se intervino un arma blanca en el lugar, los dos guardias civiles no dudaron en ningún momento en actuar con total profesionalidad, manteniendo la calma y haciendo uso de la firmeza necesaria. Desde AEGC queremos resaltar que su rápida y decidida intervención fue determinante para contener la reyerta y evitar consecuencias de mayor gravedad para la seguridad pública, y todo ello sin contar con apoyo hasta pasados 15,20 minutos desde que se dio el aviso de lo que estaba ocurriendo.
Desde Asociación Española de Guardias Civiles queremos recalcar que este tiempo de espera evidencia, una vez más, la acuciante falta de efectivos y los dilatados tiempos de respuesta en situaciones de urgencia, lo que expone gravemente la integridad física de los guardias civiles en el ejercicio de sus funciones y compromete la seguridad de los ciudadanos.
Lamentablemente, como consecuencia del intenso forcejeo sufrido durante la contención del tumulto, uno de los agentes ha resultado lesionado en una rodilla. Desde nuestra asociación queremos trasmitirle todo nuestro apoyo y nuestros mejores deseos para una pronta y completa recuperación, esperando que pueda reincorporarse al servicio activo con prontitud.
Este nuevo episodio vuelve a poner de manifiesto una realidad incontestable que desde AEGC venimos denunciando y reclamando de forma incansable: la Guardia Civil es una profesión de riesgo. Intervenciones como esta de Vícar demuestran el nivel de peligro y la imprevisibilidad a la que se enfrentan los agentes a diario para llevar a cabo sus funciones como garantes de la seguridad ciudadana.
Por todo ello desde AEGC exigimos al ministro del Interior y a la Directora General de la Guarida Civil que dejen de poner travas a esta exigencia de los guardias civiles y de una vez por todas nos reconozcan como profesión de riesgo. Además volvemos a recordar que también es necesario un incremento de las plantillas, en situaciones de extrema gravedad los guardias civiles no pueden esperar 20 minutos a que les lleguen los refuerzos. Esos 20 minutos pueden suponer graves riesgos para su integridad física.
