Desde la asociación denunciamos que Interior vuelve a improvisar y pretende suplir la falta de previsión retirando vacaciones y permisos a los guardias civiles que llevan días soportando la presión migratoria
La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) denuncia la falta de previsión, planificación y liderazgo operativo ante la situación de emergencia migratoria que continúa afectando a Ceuta y que podría agravarse en los próximos días ante el riesgo de una nueva llegada masiva de migrantes coincidiendo con el próximo 15 de agosto.
A estas alturas, los guardias civiles que prestan servicio en Ceuta y Melilla siguen necesitando algo tan básico como imprescindible: órdenes concretas, instrucciones claras y un protocolo de actuación que determine cómo deben intervenir ante entradas masivas y garantice su seguridad jurídica.
No es admisible que quienes están en primera línea tengan que enfrentarse a situaciones de enorme tensión sin saber con absoluta certeza hasta dónde pueden actuar, qué medios pueden utilizar o qué respaldo tendrán posteriormente por las decisiones que se vean obligados a adoptar en cuestión de segundos.
Desde AEGC llevamos años reclamando ese protocolo. Lo reclamamos tras los asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla y lo seguimos reclamando hoy. Han pasado años y los guardias civiles continúan esperando unas instrucciones claras que deberían existir desde hace mucho tiempo.
Y mientras ese protocolo no llega, la respuesta de la Dirección General de la Guardia Civil vuelve a ser la más fácil: cargar todo el peso de la crisis sobre los propios guardias civiles.
Ante el riesgo de una nueva avalancha, se están restringiendo vacaciones y permisos a los agentes destinados en las comandancias de Ceuta y Melilla.
Para AEGC esta decisión resulta especialmente incomprensible cuando los propios guardias civiles llevan ya días soportando una situación excepcional, con una presión operativa y personal enorme.
La falta de previsión de la Administración no puede solucionarse quitando derechos a los guardias civiles.
El posible incremento de la presión migratoria no se conoce desde hoy. Desde hace días existen advertencias sobre nuevos intentos de entrada, tiempo más que suficiente para haber preparado un dispositivo preventivo, reforzar ambas comandancias y movilizar unidades como los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS).
Pero, una vez más, parece haberse optado por la solución rápida: mantener a los mismos agentes trabajando y retirarles vacaciones y permisos.
No podemos olvidar que estamos hablando de hombres y mujeres que llevan días enfrentándose directamente a una crisis migratoria y que también tienen derecho al descanso, a la conciliación y a organizar su vida familiar.
Ceuta y Melilla no necesitan improvisación.
Necesitan más efectivos, refuerzos operativos, medios materiales suficientes y, sobre todo, órdenes claras y un protocolo de actuación que proteja jurídicamente a los guardias civiles.
Desde AEGC, asociación que incluye a todas las escalas y empleos de la Guardia Civil exigimos al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil que actúen antes de que la situación vuelva a desbordarse.
No queremos volver a escuchar que una nueva llegada masiva era imprevisible.
Si existe información sobre un posible nuevo episodio el próximo 15 de agosto, hay tiempo para actuar ahora.
Que se movilicen los refuerzos necesarios.
Que se establezca un dispositivo preventivo suficiente.
Que se dicten órdenes claras por escrito.
Y que se apruebe de una vez el protocolo de actuación que los guardias civiles llevan años reclamando.
Porque las fronteras de Ceuta y Melilla no pueden protegerse a base de improvisación, sacrificios personales y recortes de derechos de quienes están en primera línea.
Los guardias civiles necesitan respaldo, medios y órdenes claras. No ser nuevamente quienes paguen las consecuencias de la falta de previsión.
